sábado, 2 de marzo de 2019

La importancia del perdón.



Colosenses 3:13 (RVR1995)
13 Soportaos unos a otros y perdonaos unos a otros, si alguno tiene queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

Muchas personas no comprenden lo autodestructivo que es el odio para nuestras vidas, la Palabra nos dice en El perdón más que liberar a los demás nos liberta a nosotros mismos, cuando decidimos perdonar a quienes nos han ofendido podemos reposar porque nuestro corazón no tendrá ese peso que muchas veces se arrastra de manera innecesaria; el odio muchas veces nos impide estar delante de la presencia de Dios.

La Palabra nos habla muchas veces y de diversas maneras sobre el perdón, las consecuencias del odio y la barrera que el odio crea para presentarnos delante de Dios, por eso es importante que comencemos a escudriñar en las Escrituras y entendamos que, si odiamos a alguien, debemos tomar decisiones importantes para nuestra vida; somos nosotros quienes tenemos la potestad de obedecer o desobedecer lo que se nos manda, somos nosotros quienes debemos humillarnos muchas veces para buscar estar en paz con los demás; sé que no es fácil y que muchas veces vamos a tender a justificar nuestra desobediencia, sin embargo, a Dios no podemos engañarlo.

Te invito a orar conmigo: amado Padre, gracias por el don maravilloso del perdón, gracias porque cada día muestras tu misericordia para con nosotros y nos amas con ese amor eterno y paciente por el cual nos sigues hablando y recordando sobre la importancia de estar en paz entre nosotros; ayúdanos, en el nombre de tu amado Hijo te lo pedimos, para tener discernimiento y saber si estamos guardando odio, resentimiento o amargura en nuestro corazón, amén.




Hebreos 12:1 (RVR1960)

12  Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,

¿Has tratado de correr una carrera de resistencia cargando un gran peso? Si lo has intentado sabrás que es imposible resistir y llegar a la meta cuando no llevamos solo lo indispensable para el trayecto; en lo personal considero que la mayor carga que el ser humano puede llevar en el corazón es el odio, el odio paraliza nuestra mente y no podemos tomar decisiones objetivas porque todo nuestro ser se entrelaza, nuestro ser integral (espíritu, alma y cuerpo) necesita de un balance y cuando una de ellas está dolida las demás no funcionan correctamente.

No se si has notado que el odio puede desencadenar enfermedades físicas, que el odio lleva a pensamientos de venganza los cuales muchas veces son llevados a la practica y terminan metiendo a la persona en serios problema fruto de que no sanaron correctamente su corazón; imagina por un momento: odias a alguien, te enfermas, piensas maldades e incluso tramas la venganza, sin embargo esa persona ni se da por enterada de que le odias por lo que no se afecta en lo más mínimo, la pregunta entonces ¿Quién se afecta con tu odio?

Te invito a orar conmigo: amado Padre, gracias por tu Palabra porque ella es guía a mi caminar, en el nombre de Jesucristo te pido que me ayudes a despojarme de todo peso que carga mi ser y trata de impedir que corra con paciencia la buena carrera, sé que si cargo odio en mi corazón entonces no seré verdaderamente libre y estoy en peligro de cansarme en el trascurso de la carrera y quedar descalificado; quiero llegar a la meta de estás contigo por la eternidad y recibir ese galardón que has preparado para mí, por eso quiero ser libre de todo peso innecesario, amén.


Deuteronomio 11:26-28 (DHH)

26 »En este día les doy a elegir entre bendición y maldición. 27 Bendición, si obedecen los mandamientos del Señor su Dios, que hoy les he ordenado. 28 Maldición, si por seguir a dioses desconocidos, desobedecen los mandamientos del Señor su Dios y se apartan del camino que hoy les he ordenado.

A diario tomamos decisiones y muchas veces no sabemos las repercusiones de cada una de ellas en nuestro futuro, sin embargo si tenemos claridad de que tenemos libre albedrio y Dios respeta cada una de nuestras decisiones, recordemos que Él desea orientarnos y por ello nos muestra el mejor camino.

Dios es caballero, Él nos da la opción de hacer lo correcto y recibir las bendiciones que tiene para nosotros, solo el enemigo desea quitarnos esa libertad de decisión y por ello trata de cegar nuestra mente para evitar que pensemos con claridad; como te dije el día de ayer un odio arraigado en el corazón nos podría llevar a un estilo de vida encadenado al dolor, la miseria y lleno de sed de venganza; por eso es nuestra decisión perdonar, aun cuando ello vaya muchas veces contra lo que nuestra mente racional puede pensar; sé que es difícil humillarse y reconocer errores, pero es mucho más difícil asumir errores ajenos con la intención de encontrar soluciones a los problemas, sin embargo la Palabra nos dice que son benditos los pacificadores porque ellos serán llamados hijos de Dios (Mateo 5:9), queda en ti y en mi asumir este reto.

Oremos al Padre: amado Padre, sabemos que día a día debemos enfrentar retos los cuales nos llevan a tomar decisiones difíciles, muchas veces en ellas debemos decidir entre lo que nos conviene y lo que deseamos, por eso te pedimos, en el nombre de tu amado Hijo, que nos des la sabiduría para poder ser obedientes a tu Palabra y ser pacificadores, sabemos que si así lo hacemos entonces seremos llamados hijos tuyos y esa es la mayor bendición que podemos recibir, amén.




Mateo 6:14-15 (DHH)

14 »Porque si ustedes perdonan a otros el mal que les han hecho, su Padre que está en el cielo los perdonará también a ustedes; 15 pero si no perdonan a otros, tampoco su Padre les perdonará a ustedes sus pecados.

Conozco a muchas personas que se creen superiores a Dios, personas que, aun diciéndose cristianas, siguen sus propias leyes de vida y arraigan elementos perjudiciales; la ley de la siembra y la cosecha también aplica en este caso, no porque Dios no quiera perdonarnos, al contrario, Él nos ama tanto que dio a su Hijo para morir en una cruz de la peor forma posible: lacerado, golpeado, vituperado y clavado en el madero, así fue la forma en que Dios nos demostró su amor pagando el precio del pecado por nosotros, ahora bien, si Dios hizo todo eso ¿Por qué nos atribuimos no perdonar a las personas por las pequeñas ofensas que nos hacen?

Jesucristo antes de morir, con sus últimas fuerzas exclamaba “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” si el Hijo de Dios, hombre perfecto en su actuar, a pesar de tener toda la potestad para reclamar venganza, en lugar de ello pidió que fuésemos perdonados ¿porque nosotros no perdonamos a quienes nos ofenden? Muchas veces nos creemos superiores a Dios, muchas veces nos creemos mejores que el mismo Jesucristo y arraigamos el odio y no queremos perdonar a los demás, entonces ¿Cómo podríamos pedirle a Dios que nos perdone? Este tema debemos reflexionarlo porque si tenemos esa actitud no vale ningún sacrificio, ofrenda o acción que tratemos de darle a Dios porque Él no lo recibirá.

Oremos: amado Padre, gracias por esa muestra tan grande en la Cruz, sabemos que nos amas tanto que diste a tu Hijo para que tomara nuestro lugar, perdónanos, en el nombre de tu amado Hijo te lo pedimos, si hemos sido arrogantes y esa arrogancia nos ha llevado a creernos superiores a Jesús, ayúdanos a perdonar de corazón a quienes nos han ofendido así como tu Hijo nos mostró que debemos hacerlo, amén.



Mateo 5:25-27  (RVR1960)

25 Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel. 26 De cierto te digo que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante.

¿Te has puesto a pensar que sucedería si este es tu último día de vida? Sé que es una pregunta muy dura y nos llama a la reflexión, nos confronta con el hecho de que somos seres cuya existencia es frágil y en cualquier momento se puede acabar; El camino de la vida puede culminar en cualquier momento y, querámoslo o no, deberemos dar cuentas a nuestro Creador por cada decisión que tomamos, ya sea buena o mala.

Reflexiona: si este fuese tu ultimo día de vida ¿con quien necesitas ponerte a cuentas? ¿Cuál persona te ha lastimado y llevas resentimiento en ti? Que ese pensamiento te lleve a una acción, busca ponerte a cuentas con esa persona porque puedes ser llamado a cuentas y si no aprovechaste la oportunidad el juez te puede entregar para ser llevado al lago de fuego y azufre, allí será el lloro y crujir de dientes para aquellos que nos aceptan a Jesucristo como Señor y obedecen sus mandatos, recuerda lo que nos dice Jesucristo ¿Por qué ustedes Me llaman: 'Señor, Señor,' y no hacen lo que Yo digo? (Lucas 6:46) Obedece la voz de Dios y ponte a cuentas con tu adversario.

Oremos: amado Padre, gracias porque nos das una nueva oportunidad de estar contigo por la eternidad, sabemos que debemos ser obedientes a tus mandatos y por eso te pedimos, en el nombre de Jesucristo, que nos ayudes a perdonar a quienes nos han ofendido, queremos estar contigo en la eternidad y por eso decidimos perdonar a quienes nos han ofendido, no deseamos llevar más esa carga de odio, rencor o resentimiento que nos intenta arrastrar a un mundo de dolor y miseria, sabemos que tienes lo mejor para nosotros y que depende de nosotros mismos aceptar esas ricas bendiciones, gracias Padre por tu paciencia y amor, amén.



jueves, 6 de septiembre de 2018

Vista.

Buen día amad@. ¿Cuántas veces nosotros hemos sentenciado a los demás según lo que vemos?; es increíble el montón de oportunidades en los que nos dejamos llevar por lo que vemos y no meditamos en el daño que hacemos a los demás; el Pan diario de hoy nos habla del gran amor y del ejemplo que debemos seguir:

Isaías 11:3 (TLA)

3 No juzgará por las apariencias, ni se guiará por los rumores, pues su alegría será obedecer a Dios.

El pasaje anterior hace referencia al Maestro Jesucristo; cuando el vino a la tierra a mostrarnos el Camino nunca se dejó llevar por las apariencias; él escudriñó los corazones y miraba los frutos de las personas; nunca se dejó influenciar por los que tenían altos puestos sino que fue fiel al Padre y denunció lo malo; perdonó las ofensas de los demás porque miraba corazones arrepentidos; él entendía que muchas personas tomaron caminos errados por falta de dirección y por eso les daba segundas oportunidades.

No debemos dejarnos llevar por la vista, ella solo nos permite ver las apariencias; debemos pedirle sabiduría al Padre para poder hacer su voluntad cada día y perdonarnos los unos a los otros entendiendo que nosotros mismos requerimos el perdón de Dios y de las demás personas. Oremos: amado Rey; gracias te damos por tu misericordia, nos amas incondicionalmente y deseas que nos amemos y perdonemos los unos a los otros; te pedimos que nos ayudes cada día a vivir conforme a tu voluntad y amor no juzgando según las apariencias; en el nombre de tu amado Hijo, amén.

Pido al Padre que este hermoso jueves seas colmado de paz, gozo y bendición.

miércoles, 5 de septiembre de 2018

Con confianza.

Buen día amad@. Hoy deseo compartirte una porción del Pan diario que muchas veces hemos visto, sin embargo, es necesario recordar cada día lo que nos dice el Padre a través de esta Palabra:

Hebreos 4:16 (RVR1960)

16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

Muchas personas por vergüenza a su pasado se alejan de Dios; muchos creen que serán severamente castigados si abren su corazón delante del Padre y confiesan sus pecados; olvidan que el Padre nos ama con tanto amor que dio a su Hijo en propiciación y nos hace libres del pecado y de la muerte por el afecto y su gracia.

No permitas que nada impida acercarte al Señor, recuerda siempre que tenemos la oportunidad de hacerlo con confianza y que Él está dispuesto en todo momento de recibirnos en su trono para darnos toda la ayuda que necesitamos. Oremos: amado Padre, te alabamos por ese amor sublime que demuestras para con nosotros; perdona nuestros pecados y ayúdanos a entablar cada día una relación cercana a ti; en el nombre de tu amado Hijo te lo pedimos, amén.

Pido al Padre que este hermoso miércoles seas colmado de bendición y paz; que cada paso que debas dar cuente con la guía del Espíritu Santo.

martes, 4 de septiembre de 2018

Justificados.

Buen día amad@. En estos días hemos estado viendo el cómo debemos acercarnos al Padre y buscar la presencia del Espíritu Santo; es importante leer detenidamente el siguiente pasaje para poder entender la gracia, el amor y la bondad de nuestro Padre, leamos la siguiente porción del Pan diario:

Romanos 5:1-2 (DHH) La prueba de que Dios nos ama

1 Puesto que Dios ya nos ha hecho justos gracias a la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. 2 Pues por Cristo hemos podido acercarnos a Dios por medio de la fe, para gozar de su favor, y estamos firmes, y nos gloriamos con la esperanza de tener parte en la gloria de Dios.

Me encanta el título de este capítulo de la Palabra: la prueba de que Dios nos ama; efectivamente nos ama tanto que no nos toma en cuenta los pecados pasados; nos ama tanto que dio a su Hijo en la Cruz para pagar el precio de nuestra salvación; nos ama tanto que desea que nos acerquemos a su presencia con toda confianza para alabarle y pedirle consuelo, fortaleza, paz…

En este maravilloso día el Padre te desea recordar que te ama y desea que te acerques a Él; te está esperando con los brazos abiertos y, sin importar lo que hayas hecho, está dispuesto a perdonarte. Oremos: amado y glorioso Rey, Dios de amor y bondad, gracias porque me amas incondicionalmente a tal punto que diste a tu Hijo para darme salvación y vida eterna; te alabo por ese amor sublime y me acerco delante de tu Trono para pedirte, en el nombre de tu amado Hijo, que me perdones por las veces que te he fallado y que me ayudes a continuar adelante cada día, amén.

Pido al Padre que te bendiga y te guarde, que haga resplandecer su rostro sobre ti en este maravilloso martes.

lunes, 3 de septiembre de 2018

Santificados.

Buen día mi amad@. En este día deseo compartir contigo una porción del Pan diario que nos llena de esperanza para poder avanzar cada día en nuestra relación con el Padre, te invito a leer conmigo:

1 Tesalonicenses 5:23 (RVR1960)

23 Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.

Si deseamos ser santificados cada día entonces debemos permitir que nuestro Padre nos vaya moldeando conforme a su voluntad; debemos permitir que quite de nosotros lo que no le agrada y ponga aquello que desea; debemos ser humildes y reconocer que somos necesitados y que sin Él no podemos lograr llegar a la meta.

Sin importar lo que estés pasando que te limite a avanzar, pon todo en las manos del Señor y ten fe de que Él hará; oremos: amado Padre, gracias por esta nueva oportunidad que me das para estar delante de ti; perdóname por las veces que te he fallado y ayúdame, en el nombre de tu amado Hijo te lo pido, para poder avanzar, moldea mi vida, cambia mi ser; que cada día que pase vayas formando mi carácter conforme a tu voluntad para ser como tu Hijo; amén.

Te bendigo en este hermoso lunes y pido al Padre que te guarde en todo momento.

domingo, 2 de septiembre de 2018

Unidad en el Espiritu.

Buen día mi amad@ amig@. Continuando con el tema de buscar la presencia de Dios es nuestra vida te comparto la siguiente porción del Pan diario:

Efesios 4:1-3 (DHH)

1 Por esto yo, que estoy preso por la causa del Señor, les ruego que se porten como deben hacerlo los que han sido llamados por Dios, como lo fueron ustedes. 2 Sean humildes y amables; tengan paciencia y sopórtense unos a otros con amor; 3 procuren mantener la unidad que proviene del Espíritu Santo, por medio de la paz que une a todos.

La unidad es una muestra de amor, si no hay amor es porque no hemos entendido que debemos amarnos; Dios demanda de nosotros que nos amemos los unos a los otros (1Juan 4: 7-11); ahora bien, amarnos no significa agradarnos, es soportar las diferencias que poseemos y entender que nosotros mismos tenemos cosas que no agradan a las demás personas, no debemos creernos superiores a los demás porque nosotros mismos somos imperfectos.

Busca la unidad del Espíritu amando a tus hermanos (as), la gloria de Dios se manifiesta cuando hay un pueblo unido que clama por la presencia del Señor en sus vidas. Oremos: amado Padre, gracias porque nos amas a pesar de nuestras imperfecciones, gracias porque cada día moldeas nuestro carácter a través de las demás personas, dame la paz, la fortaleza y el amor que solo proviene de ti para poder soportar a los demás y dales a ellos las fuerzas para soportarme a mí, en el nombre de tu amado Hijo te lo pido, amén.

Te bendigo en este día y pido al Padre que derrame sobre tu vida abundante paz y amor; que pases un hermoso domingo.

sábado, 1 de septiembre de 2018

Dejando el peso.

Buen día mi amad@. En este día quiero compartir contigo una porción del Pan diario que nós insta a buscar la presencia de Dios, para ello es importante dejar cosas que al Señor no le agradan. Te invito a leer conmigo:

Hebreos 12:1 (DHH)

1 Por eso, nosotros, teniendo a nuestro alrededor tantas personas que han demostrado su fe, dejemos a un lado todo lo que nos estorba y el pecado que nos enreda, y corramos con fortaleza la carrera que tenemos por delante.

Para buscar la presencia del Espiritu Santo es necesario entender que debemos dejar atrás cosas que a nuestro cuerpo le producen placer pero que a muestro Padre le desagradan, si buscas en la Palabra encontraras un listado de cosas que nós dice el Padre que no hagamos, ahora, hay otras que no están en la Palabra pero que cuando las hacemos sabemos que no están bien. Recuerda que el mismo Espiritu nos convence de pecado así que debemos dejar esas cosas también.

Es difícil, de hecho es un proceso duro y arduo que solo con la ayuda del Señor podemos lograr, recordemos que Él mismo comenzó la obra en nosotros y la culminará en el día final. Oremos: amado Padre te damos gracias porque nos amas a pesar de nuestra imperfección, gracias porque cada día formas en nosotros a tu Hijo y nós das la fuerza para dejar el peso del pecado.  Orienta nuestra vida para dejar todo aquello que no te agrada, en el nombre de tu amado Hijo te lo pedimos, amén.

Te bendigo en este hermoso sábado, día que hizo el Señor para que le alabemos y glorifiquemos.